Intriga internacional: el misterioso vínculo israelí detrás del dirottamiento de una nave

Intriga internacional: el misterioso vínculo israelí detrás del dirottamiento de una nave
rebeldes yemeníes

La noticia del secuestro de un barco en el Mar Rojo por parte de los rebeldes Houthi de Yemen es un acontecimiento de gran relevancia en el contexto geopolítico actual. El barco, conocido como Galaxy Leader, ha captado la atención debido a su supuesta conexión con un importante empresario israelí, Abraham Ungar. Este secuestro pone de relieve las tensiones en la región y refleja la complejidad de las relaciones internacionales y los conflictos.

El 19 de noviembre, los rebeldes Houthi llevaron a cabo una audaz operación utilizando un helicóptero militar para aterrizar en el puente del Galaxy Leader, que se encontraba en aguas del Mar Rojo. El barco, con bandera de Bahamas, pertenece a una empresa británica y es operado por una compañía japonesa. La tripulación, compuesta por personas de diferentes nacionalidades y desarmada, no ofreció resistencia.

Este incidente ha generado preocupación a nivel internacional, ya que en un principio los medios árabes identificaron erróneamente al barco como israelí. Sin embargo, se descubrió que la única conexión con Israel era a través de Ungar y su empresa, Ray Car Carriers. El secuestro tuvo lugar cerca de la ciudad portuaria yemení de Hodeida, que es de gran importancia estratégica para el control de las rutas marítimas.

Una vez que los rebeldes Houthi tomaron el control del barco, realizaron una exhaustiva búsqueda en los diferentes niveles de la nave, presumiblemente en busca de posibles miembros de la tripulación ocultos o personal de seguridad. Al mismo tiempo, ocho lanchas rápidas rodearon el barco, dirigiéndolo hacia Hodeida.

Los Houthi declararon que seguirán atacando a los barcos vinculados a Israel, dejando claro su determinación de luchar contra lo que consideran un enemigo. Este acto ha resaltado las dificultades a las que se enfrenta Israel al navegar por las aguas políticas y militares de la región, especialmente en relación con el conflicto en curso en la Franja de Gaza.

La empresa japonesa Nyk Line, encargada de operar el buque mercante, confirmó que el Galaxy Leader no transportaba carga en el momento del secuestro. La tripulación estaba compuesta por personas de Filipinas, Ucrania, Rumania y México, mientras que el capitán y el primer oficial eran de origen búlgaro. El gobierno búlgaro ha estado siguiendo de cerca la situación, destacando que hasta el momento no ha tenido contacto directo con los secuestradores.

Este incidente plantea cuestiones sobre la seguridad marítima en el Mar Rojo y las implicaciones más amplias para la estabilidad regional. El secuestro del Galaxy Leader no es solo un hecho aislado, sino también un símbolo de las crecientes tensiones y desafíos geopolíticos en la región de Oriente Medio. La acción de los rebeldes Houthi en el Mar Rojo no solo refleja las tensiones geopolíticas en la región, sino que también pone de manifiesto la vulnerabilidad de las rutas marítimas internacionales. El Galaxy Leader, un barco comercial, se convierte así en un símbolo del conflicto más amplio entre los grupos rebeldes yemeníes y los intereses israelíes e internacionales.